Bangkok – Tailandia

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Bangkok – Tailandia

Bangkok, viajes a Tailandia, Buda de oro macizo en Wat Traimit - Viajes Ikertanoa

Nuestra llegada a Bangkok es desde Chiang Mai con un vuelo de Air Asia. El aeropuerto es el de Don Mueang. Como todavía es pronto y los taxis son bastante caros, decidimos coger el autobús público hasta el centro. Es muy sencillo. Comenzamos con el relato:

Según se sale de la terminal, hay carteles que indican la dirección a coger hacia los autobuses y cuando se está atravesando una especie de túnel (pasa por encima de la autopista), hay una salida a mano derecha, bajas las escaleras y 100 metros más adelante está la parada del autobús. La anterior vez que estuvimos cogimos un shuttle bus que te deja también en el centro desde el mismo aeropuerto, es más caro que el bus público pero más barato que el taxi (parece ser que ha dejado de funcionar).

Nuestro autobús es el número 59 y cuesta 23 THB por persona. Noa es la única que se libra de pagar. El taxi sale por unos 500 THB. Según llegamos a la parada se pone a jarrear, pero tenemos suerte y justo llega nuestro autobús. Tardamos casi 4 horas en llegar a la zona de Banglamphu. Que cantidad ingente de coches. La carretera es la misma para todos, así que con el taxímetro igual tendríamos que haber vuelto al aeropuerto para coger el avión de vuelta a casa.

Empezamos a buscar alojamiento y tras mirar un par de ellos que no nos gustaron mucho, encontramos el Bhiman Inn. Habitación limpia con baño, desayuno incluido, y lo más importante para estar en Bangkok con críos, la piscina que había en la parte de atrás. Además estaba muy bien situado. 1.000 THB la noche.

La última vez que estuvimos en Bangkok, nos coincidió con la festividad del Songkran, que es la celebración del año nuevo Tailandés. Lo celebran tirándose agua y poniéndose en las manos algo como harina y aplicándolo en la cara y el pelo para transmitir una bendición. El Songkran comenzó siendo una tradición budista, en la que se visitaba a padres y abuelos  para mojarles levemente, pero con el paso del tiempo se ha desfasado ligeramente.

Teníamos un recuerdo maravilloso, ya que además coincidimos con otros viajeros y nos echamos un día de juerga espectacular. Al día siguiente estaba yo para seguir en la cama y que disfrutase otro de Bangkok. Así que decidimos ir a Khao Shan Road. Pero esta vez no tuvo nada que ver, lógicamente no estaban de fiesta, pero el ambiente no nos motivó nada. Además como los críos vieron un Burger King, les dimos el gustazo, y nos clavaron casi 900 THB por dos menús y dos hamburguesas sueltas. Más caro que aquí. Un tanto desilusionados, dimos una vuelta y volvimos al hotel. En un super aprovechamos para comprar unas cervezas y tomárnoslas tranquilamente en el hotel mientras los enanos se iban a la cama. Cuando llegó el momento de disfrutar de esa pedazo de birra fría los dos tranquilos, casi devuelvo hasta lo de la primera comunión al meterme el primer trago en la boca. No sé que coño era eso, pero de cerveza nada de nada y estaba dulce de narices. Nuestro gozo en un pozo. Así que nos fuimos a la cama y mañana sería otro día.

Hoy tocaba movimiento. La idea era enseñar a Iker y Noa lo más llamativo de la ciudad, pero sin atosigarles con mucho Wat y monumento. Además como nosotros ya lo conocíamos tampoco pasaba nada.

A las 9:30 estamos levantados y bajamos a desayunar. Tostadas, huevos, salchicha, zumo y cafe. Bastante mejorable. Para Iker y Noa unos cereales con leche.

Nuestro primer destino, es el Wat Pho, que tiene un enorme Buda reclinado de 46 metros de largo y 15 de altura. Está recubierto con pan de oro. El templo que lo contiene es el más grande y antiguo de Bangkok. Los críos flipan al ver el pedazo de Buda. Había demasiada gente, lo que le quitaba un poco el encanto. La entrada cuesta 100 THB con botella de agua incluida.

Justo al lado se encuentra el Grand Palace. Un montón de edificios preciosos, con innumerables figuras de Buda, construídos hace más de 200 años. Dentro se encuentra el Wat Phra Kaew, que posee un Buda esmeralda no muy grande pero sí muy bonito. Aconsejable llegar sobre las 8:30 que es cuando abren. Sino, ya sabemos lo que hay. La entrada cuesta 400 THB.

El último sitio que teníamos pensado enseñar a los enanos, era uno de los templos que más nos había llamado la atención la otra vez que estuvimos. Este era el Wat Arum. Es un templo estilo hindú, con una estructura preciosa, cubierta de azulejos de colores. Además está al lado del río Chao Phraya y hay una puesta de sol espectacular. Pero cuando íbamos a cruzar el río, vimos a lo lejos que estaba todo lleno de andamios, así que al final no fuimos. En su lugar, nos sentamos en unos puestos que había al lado del río a comer. No había ningún occidental y no tenían ni carta, así que todo lo pedimos mirando a los que teníamos alrededor comiendo.Cogimos 2 platos que eran como algas con pollo, otros 2 de arroz frito con ternera (suponemos) y unos refrescos. Todo por 200 THB. Estaba todo delicioso.

Había llegado la hora de los críos, lo que significaba vuelta al hotel a disfrutar de la piscina. Así que decidimos volver al hotel pero cogiendo un barco público que va recorriendo el río y haciendo paradas. Es el que usan los currelas de allí. Vamos hacia el muelle y hay una parada resguardada del sol y una persona que va indicando los barcos que vienen y hacia donde van. Le decimos a la chica el sitio al que queríamos ir, y tras esperar un rato nos dice que es el que llega. Montamos, y disfrutamos de unas vistas chulas de la ciudad por el río hasta que llega el revisor y nos pide una barbaridad de dinero. Le decimos que no es tan caro, que nos está intentando engañar. Al hombre se le queda una cara de flipado ……. Parece ser que la señora que gestionaba lo de los barcos, no nos entendió muy bien y nos mandó a uno turístico. Le decimos que lo sentimos, la confusión que ha habido y que en cuanto pare que nos bajamos. El tío dice que no, que nos bajemos ahora mismo. Ahora a los que se les queda cara de flipados es a nosotros. No pretenderá que nos tiremos al mar y hagamos unos largos???? Menos mal que en nada el barco para y raudos y veloces nos bajamos antes de que nos pegue una patada en el culo y nos eche por la borda. Prácticamente estábamos al lado del hotel, así que vamos dando un paseo. Por el camino Iker se compra un reloj por 100 THB, que no creemos que dure más de un par de horas, pero bueno….. Y en un 7/11 cercano, unos helados y unos granizados, que con la calufa que hacía entran de lujo. 55 THB cada uno. Llegamos al hotel, nos despelotamos y directos a la piscina. Casi casi lo mejor del día. Nos pasamos el resto de tarde disfrutándola. De vez en cuando venía el camarero y con unas cervecitas y algo de picoteo la cosa mejoraba aún más.

Ya casi de noche, nos vamos a duchar y salimos a dar un paseo y a cenar. Encontramos un bar con unas mesitas fuera y Bob Marley de fondo. Así que sentados a la «fresca», disfrutamos de una maravillosa cena, ya no por la comida, sino por el estupendo día y la maravillosa compañía 😉 (hay que hacer un poco la rosca, jejejeje) Cenamos unos noodles, arroz, 2 tortillas, sandwiches, cerveza y agua por 420 THB. Paseíto hasta el hotel para bajar la cena y a dormir.

Como era fin de semana y los críos estaban un tanto saturados de tanto Wat, decidimos ir al mercado de Chatuchak, el más importante del país y sólo abre los fines de semana. Suele atraer a más de 200.000 visitantes diarios, de lo cuál daremos fé. En teoría el bus que llega hasta el mercado para al lado del hotel. esperamos más de una hora, pero por allí no pasaba el número que nos habían dicho. Cansados de esperar decidimos volver al hotel y disfrutar de la piscina. Nos pasamos toda la mañana en remojo y comemos en el mismo hotel. Aburridos de tanta piscina, decidimos volver a intentarlo. Esta vez, cada bus que pasaba le preguntaba si iba en esa dirección. Al enésimo que preguntamos, dimos en el clavo. Era el autobús nº524 y nos dejó en la misma entrada del mercado. Cuesta 14 THB por persona. Iker también tuvo que pagar. También hay una estación de sky train justo al lado, Mo Chit.

El mercado es enorme y está metido en un recinto con puestos en la calle alrededor del edificio principal. Aunque había un montón de ropa y txorradas varias, no compramos nada, salvo Usu una mochila pequeña por 150 THB. Picamos unos pintxos riquísimos de pollo por 70 THB y unos Gofres con chocolate haciendo un homenaje a un sitio de Benidorm por 50THB. Después de 3 horas dando vueltas sin parar, creemos que ya es hora de volver. Esta vez el bus es el número 53 y sólo nos cobra 2 billetes a 15 THB cada uno. Recorremos por última vez Khao Shan Road, prácticamente vacía y a las 20:00 llegamos al hotel. En teoría la piscina ya había cerrado, pero sólo en teoría, porque después del calorazo que hemos pasado y el cansancio del mercado, un bañito se hacía imprescindible. Cuando bajamos vemos que no éramos los únicos que necesitaban refrescarse. Había unos chicos de Holanda y Nueva Zelanda con los que estuvimos un rato charlando e Iker se lo pasó de maravilla jugando con ellos al balón. Vamos a cenar al mismo sitio del día anterior y lo que pedimos estaba igual de bueno o mejor, 410 THB. Pasamos por un 7/11 y nos aprovisionamos de unas cuantas txupintangas.

A las 6:00 de la mañana, recibimos una llamada en la habitación. Cojo, y entre la hora que era, mi inglés y el de la chica, no me entero de nada. Así que bajo a recepción. Nos llamaban para pedir el número de tarjeta para el coche de alquiler que habíamos reservado hoy a las 9:00. Digo yo que un poquito más tarde, el número de tarjeta habría seguido siendo el mismo …….

Bajamos a desayunar y en medio del desayuno aparece el chico con el coche. Tienen el don de la oportunidad.  Voy a hacer todo el papeleo, me despido de él y voy a terminar mi congelado desayuno. Recogemos todo, hacemos el check- out, nos metemos en el coche y en cuanto voy a arrancar…….. Ay Ay Aaaaayyyyyy, pues eso, que no arranca. Entre todos los que andábamos por allí miramos el coche, literal, y le digo al de recepción que por favor le llame al del coche de alquiler para que vuelva. Llega en 15 minutos y tras «mirarlo», llega a la misma conclusión, no arranca. Llama a su oficina y que nos traerán otro, pero por lo menos tenemos una hora de espera. así que en vez de estar sentados mirando, cogemos de las mochilas los bañadores y a la piscina directos. Cerca de 1 hora y 30 minutos después, tenemos nuestro coche en funcionamiento. Un honda Brio Maze por 6.000 THB 5 días.

El tráfico en Bangkok es infernal y las señalizaciones, aunque no están mal, no ponen generalmente lo que quieres que ponga : «dirección sur de Tailandia». Pero con un poco de experiencia de conducir por estos países y sobre todo por la aplicación gratuita Waze (no hace falta internet), conseguimos salir indemnes y en la dirección correcta del centro de Bangkok. El ser domingo también ayudó a que hubiera menos tráfico (hay que contarlo todo madre mía….;-))

B.F.F.F.

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