Chiang Mai – Tailandia

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Chiang Mai – Tailandia

La llegada a Chiang Mai, la hacemos con Air Asia. Al llegar a Tailandia, simplemente hay que colocarse en la fila de los extranjeros, enseñar el pasaporte, le ponen el pertinente sello y ya está. A las salida de las maletas hay unos cuantos cajeros. Así que aprovechamos para sacar 20.000 THB. Nos cobran 180 THB de comisión. Esto pasa en todos los cajeros del país siempre que saques con una tarjeta extranjera. Comenzamos con el relato:

Salimos fuera de la terminal y por 100 THB los 4 cogemos un Sowngthaew que nos lleva hasta la puerta del hotel. No recordamos si es caro o barato, o cuanto nos pedían de primeras, pero casi seguro que sería bastante más. El aeropuerto está a unos 3 kilómetros. Así que muy caro no va a poder ser.

El cambio andaba sobre 1€ = 37 THB. En todos los países que hemos estado estas vacaciones, hemos tenido el peor cambio en muchos años, ya que el euro llevaba una racha de meses que no paraba de bajar y casi se situó con la paridad con el dólar. Pero aún con un tipo de cambio peor, la diferencia de precios sigue siendo abismal.

El hotel en el que nos alojamos, es el Pagoda House. Está a unos 15 minutos andando del centro. La zona es muy tranquila y el hotel muy chulo. 900 THB la noche. Las habitaciones son normalitas,(menos la que más tarde nos tocaría), con baño, 2 camas grandes y televisión. Las zonas comunes están rodeadas de jardines muy bien cuidados. Y además tiene una piscina no muy grande, pero perfecta para un buen refrescón y quitar la humedad del cuerpo. Como la habitación estaba sin preparar ya que llegamos bastante pronto, aprovechamos para comer algo, ya que el desayuno con las prisas, había sido bastante escaso. Unas ensaladas, unos platos de macarrones, unos sandwiches variados y agua por 280 THB.

En cuanto terminamos, la habitación está preparada. Así que no tardamos ni un minuto en dejar las mochilas, ponernos el traje de baño y tirarnos a la piscina de cabeza. Hay unas pelotas enormes en el agua con las que nos echamos unas risas saltando encima de ellas desde fuera. Pasamos buena tarde parte de la tarde entre baños, tumbonas y tomar el sol. Con 15 centímetros menos, nos pegamos una duchita y vamos a dar un paseo al Night Bazar.

El Night Bazar, como su propio nombre indica, es un bazar en el centro del pueblo que lo abren cuando empieza a anochecer. Está todo lleno de puestitos que venden de todo, pero en un 99,99 % falso. Aunque para alguien como nosotros que no entendemos mucho de marcas dan bastante el pego. Lógicamente hay que regatear como jabatos. Desde la última vez que estuvimos, han subido bastante los precios y son mucho más duros con el regateo. Una cosa que nos llamó mucho la atención, es ver autobuses de turistas en viajes organizados a la entrada del Night Bazar. Había como unos 10. Así que nos imaginamos que por eso ahora es todo más caro y son más duros con el regateo, porque saben que algún incauto tarde o temprano caerá. También hay varios puesto de etnias de la zona, vendiendo cosas hechas por ellas. Usu se compró un par de bolsos y una cartera muy chulos por 300 THB.

Para cenar, encontramos un sitio en medio del bazar. Son como unas galerías y dentro hay un montón de puestos de comida. Se compran los tickets y luego en cada sitio pagas con ellos. La forma es estilo los mercados de abastos de aquí. Cogemos cosas de diferentes puestos y estaba todo delicioso. Nos gastamos 500 THB pero la mesa estaba a rebosar. No pongo lo que fué, porque la mayoría de las cosas no teníamos ni idea de lo que eran.

Damos otro paseo y vuelta para el hotel, que es más de medianoche y llevamos andando la de Dios, auque para los enanos parece las 18:00 de la tarde. Llegamos al hotel y…….OOOOHHHH!!!!!, bendita sorpresa!!!!!. Parece que había una fuga de agua y en nuestra habitación no funcionaba ningún grifo. Como el resto de habitaciones estaban ocupadas, nos pasan a uno de lujo. Pedazo de habitación. Terraza enorme, cocina totalmente equipada, un recibidor, 2 habitaciones, una de ellas con baño incorporado. Una suite de estas en España menos de 2.000 € seguro que no cuesta, y nosotros la estábamos disfrutando por 1800 THB, jijijijiji. Además como ya sabemos que en estos sitios las prisas no son buenas consejeras, el día siguiente lo pasamos también en esa habitación al no haber arreglado el problema.

Tras una noche inmejorable en una cama de 2 metros para Usu y yo sólos, bajamos a desayunar, aunque antes Iker insiste en darse un chapuzón. El desayuno, incluido en el precio, es abundante y muy rico. Tostadas, tortillas, café y zumo. Se podía repetir si querías. Los dueño por cierto eran muy amables y había veces en que se sentaban donde estuvieras y se ponían a charlar contigo.

Hoy toca día de visita, así que empezamos por lo más lejano. A las afueras de la ciudad está el Doi Suthep. Es una montaña, 16 kilómetros al norte, en la que se encuentra en la cima, uno de los templos más venerados del norte de Tailandia. Un poco más lejos está el Palacio de invierno de la familia real y unos jardines muy bonitos. Para llegar hasta el Wat Phra That Doi Suthep, hay que subir cerca de 300 escaleras, después de pasar por una carretera toda llena de curvas. Nosotros llegamos desde el centro por 400 THB los 4 ida y vuelta con una buena negociación. La entrada al Wat son 30 THB y al Palacio 50 THB.

De vuelta, en el centro de Chiang Mai, encontramos un sitio donde ponen unos zumos naturales recién exprimidos de la fruta que tuviesen en ese momento y les echaban hielo para hacerlos como si fuese un granizado. tomamos 2 de piña y 2 de melón que estaban riquísimos por 100 THB los 4.

Mientras callejeábamos, vimos unos cuantos Wat, los templos típicos de Tailandia. A Iker y Noa les encantaron. además como hacía bastante sol y calor a esas horas, la ciudad estaba prácticamente desierta, lo cuál era una maravilla comparado con el estrés de gente del Night Bazar. Nos volvimos a la piscina del hotel, y por la noche otra vez al centro para disfrutar del sitio donde habíamos cenado el día anterior. Cuando ya nos volvíamos para el hotel, Iker vió unas peceras donde metes los pies y los pescadillos te comen las pieles muertas y quiso probar a ver que tal. Le preguntamos a Noa a ver si también quería hacerlo y al girarnos casi la vemos superando el récord de Usain Bolt. No le motivan mucho los animalillos…… Así que Iker metió los quesillos dentro y el tío estaba encantado. Aunque como tiene muchas cosquillas, había momentos en los que no podía parar quieto y se moría de la risa. Costaba 60 THB por 10 minutos.

A las 11:00 de la mañana, nos llaman a la puerta. Eran los del hotel para preguntarnos si íbamos a desayunar que ya se acababa la hora. Llevábamos casi 12 horas dormidos. Pero es que con la pedazo cama que teníamos era de lo más normal.

Hoy es el último día en Chiang Mai. Volvemos al pueblo a hacer tiempo y tomar unos ricos zumos. Cogemos un sowngthaew por 100 THB para que nos lleve al hotel a por las mochilas y seguido al aeropuerto.

Como no facturamos, en el control, me ven que llevo una crema de sol que pasa de los 100 ml. Les digo que es para los críos, que son pequeños y que la necesitan, pero no vale de nada. Aunque lo más increíble, es que en la mochila que iba al lado, osea la de Usua, había otro bote igual, un corta uñas y unas tijeritas y no dijeron ni mú. Claro está que no nos acordábamos que llevábamos todo eso, sino habríamos facturado.

B.F.F.F.

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