Jaisalmer, India

El Gong de la paz en la casa de Gandhi en Nueva Delhi, India
Nueva Delhi, India
20 septiembre, 2017
Jodhpur, India
28 septiembre, 2017
Mostrar todo

Jaisalmer, India

En el desierto del Thar en Jaisalmer, India

Jaisalmer fue sin duda uno de los lugares que más nos gustaron del viaje. Sus bellas Havelis, el increíble Fuerte presidiendo la ciudad y la tranquilidad que se respiraba, además del increíble desierto que lo rodeaba con sus dunas de arena, hizo que nos fuéramos con pena por no haber alargado un poco más la estancia.

Nuestra primer trayecto nocturno montados en el tren fue totalmente insoportable. Al principio hacía un calor agobiante y según fue transcurriendo la noche cambió la temperatura radicalmente y nos empezamos a congelar, hasta tal extremo que tuvimos que abrir las mochilas y sacar las sudaderas. Suponemos que sería porque en los desiertos por las noches suelen bajar bastante las temperaturas. A todo esto había que añadir las paradas que hacía el tren para subir y bajar gente, el paso del revisor para enseñarle los billetes de nuevo y como colofón en las literas de al lado un grupo de mujeres a eso de las 4:00 de la mañana se puso a rezar en alto durante más de una hora. A pesar de todos los inconvenientes, hasta las 10:00 no despegamos la oreja de las literas.

Mitglieder
En tren por el desierto
Mitglieder
Estación de Jaisalmer
Mitglieder
El Fuerte rodeando la ciudad
Mitglieder
Seguridad contra incendios

El tren se había quedado prácticamente vacío. Nos asomamos al exterior por una de las puertas y vimos que el tren estaba transitando por la nada. Estaba todo desierto, era porque habíamos llegado al desierto???? 😉 Con la boca completamente seca y llena de arena, al masticar se notaba un cris cras como cuando te rebozas por la arena de la playa, nos metimos unos zumos y unos panes que habíamos comprado en una de las paradas intermedias del trayecto.

A las 11:40 llegábamos a Jaisalmer, en pleno desierto del Thar, tras 18 horas de cansado viaje. El tren nos dejó a las afueras del pueblo. Las vistas de la ciudad con el fuerte rodeándola eran impresionantes. Cogimos un rickshaw que por 30 R. nos acercó hasta el Fuerte de Jaisalmer. Como a la noche cogeríamos otro tren con dirección a Jodhpur, no teníamos ningún hotel reservado ni la intención de cogerlo, pero como estábamos con las mochilas y con el calor que hacía iba a ser insoportable estar de paseo todo el día con ellas, decidimos entrar en uno y preguntar a ver si nos las podían guardar con la condición de que comeríamos allí. Así lo hicimos y no nos pusieron ninguna pega.

Mitglieder
Fachadas al detalle
Mitglieder
Haveli
Mitglieder
Fastidiándole el sueño
Mitglieder
El Museo del Palacio

Empezamos a pasear por las estrechas callejuelas llenas de tiendas. A diferencia de la mayoría de los otros fuertes en la India, Jaisalmer Fort no es sólo una atracción turística, alberga tiendas, hoteles y antiguos havelis (hogares) donde las generaciones continúan viviendo. Se respiraba una tranquilidad inusual para una ciudad de la India, más tarde nos enteraríamos de que era temporada baja. Estuvimos prácticamente solos en todos los sitios durante todo el día.

Dentro del Fuerte visitamos el Museo del Palacio. La entrada nos salió por 250 R. e incluía una audio-guía que explicaba con detalle lo mostrado en el museo. Y lo mejor de todo es que uno de los idiomas posibles era el castellano. Continuamos nuestra visita por las increíbles havelis. El término Haveli fue aplicado por primera vez en Rajputana por la secta Vaishnava para referirse a sus templos en Gujarat. Durante la época medieval la arquitectura rajputana se fusionó con la islámica y se construyeron la mayoría de las havelis de la ciudad. Solían ser habitadas por ministros y terratenientes. Los detalles de las fachadas son una auténtica maravilla. La que más nos gustó fue la Patwa-Ki Haveli. La entrada son 120 R más 50 por la cámara de fotos. Que no dudamos en pagar después de la experiencia vivida en la mezquita de Nueva Delhi.

Sobre las 14:00 volvimos al hotel en el que habíamos dejado las mochilas para cumplir con nuestra palabra y ya si eso aprovechar a llenar el buche. Sentados en unos cómodos sillones en la azotea del hotel y con unas vistas espectaculares de la ciudad, nos relajamos con unas ricas cervezas y unos deliciosos platos indios que le dejamos al dueño que nos los sirviera a su gusto. Fueron 4 platos y 6 bebidas por 725 R.

Mitglieder
Tendiendo la ropa
Mitglieder
Electrificado ordenado
Mitglieder
Cañones en el fuerte
Mitglieder
Bonitas vistas de la ciudad
Mitglieder
Descansando del sofocante calor
Mitglieder
Rica comida en la azotea

Teníamos que aprovechar lo que nos quedaba de día, así que seguido de comer nos pusimos rumbo a la verdadera Jaisalmer, la del bullicio de gente, los atascos y los pitidos continuos. Vimos unas cuantas havelis más y paseamos sin rumbo dejándonos llevar por el ambiente. Cuando ya nuestros cuerpos estaban diciendo basta, decidimos volver hacia la zona del fuerte que era mucho más tranquila. Eran las 17:30 y todavía quedaban casi 6 horas para nuestro tren. Salía a las 23:15. Así que a Edu se le ocurrió ofrecerle algo de dinero al señor del hotel para que nos dejase darnos una ducha y esperar descansados. Le ofrecimos 300 R. y como buen negociante nos dijo que por 400 sin problemas. Aunque nos hizo una oferta mejor que no pudimos rechazar. Nos ofrecía una excursión en camellos al desierto para ver la puesta de sol por 900 R. y a cambio nos dejaba la habitación gratis hasta que nos fuéramos. Era algo con lo que no habíamos contado, pero viendo todo el tiempo que nos quedaba libre lo aceptamos sin dudarlo.

Montamos en un coche y nos acercaron hasta donde estaban los camellos. Allí montamos cada uno en uno y en un paseo de una hora más o menos llegamos a unas dunas de arena increíbles. Nos recordó mucho a la zona de Erg Chebbi en Marruecos. Aunque la puesta de sol no fue nada del otro mundo, lo que la rodeaba si que lo fue. Estar en medio el desierto completamente solos y no oir ni el más mínimo ruido lo hacía muy especial. Estuvimos charlando un poco con el camellero y su hijo que nos acompañaba. Nos contaron que hacía más de tres años que no llovía y a juzgar por lo que veíamos había que creerles.

Mitglieder
Camelleando por el desierto
Mitglieder
Las dunas del desierto
Mitglieder
Nuestro camellero
Mitglieder
Niña en el desierto

De vuelta al hotel nos pegamos la ducha de la década, del siglo y del milenio. Nunca una ducha nos había resultado tan gratificante. Subimos a la terracita del hotel y estuvimos degustando unas ricas cervezas a la luz de la luna mientras conversábamos del día tan chulo vivido. Mientras, habíamos encargado que nos prepararan unos sandwiches para llevarnos al tren.

Nos despedimos del encantador dueño y nos encaminamos hacia la estación de tren. A la hora señalada, más o menos, nos subíamos al tren pero esta vez sin ninguna sorpresa. Esperamos a estar de camino para cenarnos los sandwiches y de seguido a dormir, ya que a las 5:00 de la mañana llegábamos a Jodhpur y quedaban poco más de 4 horas para dormir.

B.F.F.F.

Viajes Ikertanoa
Viajes Ikertanoa
VIAJES IKERTANOA, para viajeros independientes. Asesoramiento e información para viajes independientes destinado a quien quiere conocer el mundo tal y como es. Asesoramiento integral en tus viajes para que viajes como te gustaría. Si quieres viajar diferente pero te surgen un montón de preguntas, no sabes por dónde empezar a configurar tu viaje, si no estás seguro de qué visitar o dónde dormir y comer, te asesoramos desde antes de empezar el viaje hasta tu regreso. Asesoramiento técnico, cultural y legal para viajes. También podemos organizarte el viaje al completo, desde el inicio hasta tu regreso.