Llegada a Nueva Delhi, India

Ruta de viaje a la India e islas Andamán.
Viaje a la India y las islas Andamán
Agra, India
Mostrar todo

Llegada a Nueva Delhi, India

Mujeres cortando la hierba de los jardines en Nueva Delhi, India.

Comienza nuestra segunda experiencia por tierras Indias, pero esta vez junto a los más pequeños de la casa. Nuestro llegada será a Nueva Delhi, capital de la India, en donde empezaremos a saborear este maravilloso país. Los enanos se soprenderán con muchas de las cosas que veremos, tanto buenas como malas, aunque creo y estoy casi convencido de que les valdrá para darse cuenta de que hay otras realidades más allá de la que vivimos. Tal vez no ahora, pero espero que en unos años lo sepan valorar.

Para irnos acostumbrando al ir al aeropuerto nos tocaba madrugar. Qué serían de unas vacaciones nuestras sin pegarnos unas buenas palizas. Eso del T.I. en una tumbona sin hacer nada no está hecho para nosotros. A las 4:15 tocan diana ya que el vuelo es a las 6:45. Esta vez salimos desde Bilbao con escala en Bruselas y luego hasta Nueva Delhi. Los días previos estábamos bastante nerviosos. Parecía que no hubiéramos viajado nunca. Aunque esto yo lo achaco a la emoción que precede a un viaje. Si no nos sucediera, creo que se perdería la magia y lo veríamos como una rutina que le quitaría el encanto. A modo de ejemplo, tras 30 años ininterrumpidos jugando a baloncesto, hoy es el día que antes del partido estoy nervioso, dándole vueltas y con ganas de llegar al vestuario para cambiarme y empezar a jugar. Si no se tiene la ilusión del que empieza es hora de dejarlo. Y aplicado al viajar lo veo de la misma manera.

 

A la hora en punto salía nuestro primer vuelo con Brussels Airlines. Llegamos a Bruselas sin contratiempos y a las 10:30 cogemos otro hasta Nueva Delhi aunque esta vez con Jet Airways. La comida dejaba un poco que desear. Los críos se lo pasan en grande con las pantallitas que tienen delante. Ven unas pelis, juegan un poco y en nada se quedan dormidos. A Iker le tumbamos en el suelo con las mantas y Noa coge su asiento y el de su hermano y con el tamaño que tiene, le quedan perfectos para dormir como un lirón. Unas 8 horas después, a las 23:00 de la noche, llegábamos a Nueva Delhi.

Nueva Delhi

En el control de pasaportes había muy poca gente, pero aún así al vernos con niños pequeños nos hacen pasar por otra fila en la que no hay nadie, un detalle. Se nos había olvidado rellenar el papel de entrada al país, bueno más bien no nos lo habían dado en el avión, pero el agente nos dijo que no pasaba nada y los rellenó el mismo. Cuando estábamos esperando para pasar empezó a llegar un montón de gente, parecía que estaban aterrizando muchos aviones a la vez. Fuimos a por las mochilas y ya estaban en la cinta transportadora. Salimos e intento sacar dinero en unos cuantos cajeros, pero me resultaba imposible. Así que le pregunté a un chico que estaba detrás mío esperando y me indica que había que meter la tarjeta y seguido sacarla, la leía y a partir de ahí ya se podía operar. Siguiendo sus consejos por fín pude sacar 10.000 Rupias que era el máximo permitido. En ese momento la Rupia respecto al Euro, fluctuaba en unas 66 a 68 R. por cada €.

Esperando más de media hora a que nos vinieran a buscar, ya que por la hora a la que llegábamos teníamos cogido el hotel y el transporte, se me dió por mirar los papeles a ver si estábamos donde debíamos. Nos habíamos confundido de puerta y estábamos a unos 100 metros de donde nos tenían que estar esperando. Nos acercamos hasta la puerta buena y allí estaba nuestro conductor con el cartelito de mi nombre. No tenía cara de muchos amigos. Le dijimos que fue culpa de que había mucha gente en el control de pasaportes, que sino habríamos llegado por lo menos media hora antes 🙂

Para las 2:00 de la mañana conseguimos meter nuestros cuerpos en la cama del hotel. El Hotel se llamaba Smile Inn, estaba situado en la zona de Paharganj, al lado de la estación principal de trenes de Delhi y en la zona del Bazaar. Nos había costado 1.140 R. la noche y 560 R. para que nos fuesen a buscar. Era muy normalito, pero como siempre digo, tenía lo más importante, limpieza y baño dentro de la habitación.

Al día siguiente, aunque habíamos puesto el despertador a las 9:00 de la mañana para ir a desayunar, allí no se levantó ni Txus. Así que decidimos que lo mejor que podíamos hacer era dormir y descansar, que venían unos días muy duros con viajes en tren y durmiendo en ellos. Además como ya habíamos estado en Nueva Delhi antes, a los críos no les importaría mucho perderse algún que otro monumento 😉

 

Repuestos del cansancio, dejamos la habitación y damos una vuelta por los alrededores de donde estábamos. Hacemos unas pocas compras de ropa a muy buenos precios y nos metemos en un sitio a desayunar-comer. Por 520 R. nos metemos 2 tazonnes de Corn Flakes con leche, 1 French breakfast, 1 Spanish breakfast y unas patatas fritas. Mientras desayunábamos, vimos que fuera había una cola de gente cogiendo algo. Salí a mirar y había un puchero enorme con comida. Estaba el dueño del hotel en el que nos alojábamos repartiéndola. Al verme, vino a donde mí y me explicó que como había mucha gente pobre que no podía ni comer, entre unas cuantas personas de la zona que tenían más recursos, todos los días preparaban comida para que la gente de su comunidad no se muriese de hambre. Me dió a probar y estaba muy bueno aunque algo picante. Era como una sopa de garbanzos con una rebanada de pan. Acabábamos de llegar y ya empezábamos a ver la cruda realidad de este país. Iker y Noa se quedaron alucinados al ver a la gente que estaba casi desnuda, haciendo cola para poder comer. Se lo intentamos explicar y creo que algo les llegó por lo que veríamos en días posteriores.

Ese mismo día cogíamos un tren que nos iba a acercar hasta Agra, el lugar donde se encontraba una de las nuevas maravillas del mundo y unos de los principales motivos de este viaje, ver el grandioso Taj Mahal que tanto nos había impresionado en nuestro anterior viaje. Nuestro tren salía a las 14:05, pero en la India los horarios en el 90% de las veces son bastante subjetivos, y en este caso no iba a ser diferente. 3 horas después montábamos en nuestro primer tren. Los trenes poco tienen que ver con los nuestros, bueno más bien nada, son muy antiguos y están bastante estropeados. Si alguna vez hemos visto una película que esté basada en la India y salga un tren, aunque la peli fuera de 1910, serían clavados a esos, ya que hasta en esa época eran antiguos (es broma lógicamente, por lo menos son de 1915) 😉 Pero aún así son un gran transporte que comunica los principales destinos del país y a unos precios muy económicos. Nuestros billetes salieron por 165 R. cada uno.

 

A las 21:00 llegábamos a la estación de Agra Cantt. Aunque esto queda para la siguiente entrada con la visita al Taj Mahal.

 

B.F.F.F.

Viajes Ikertanoa
Viajes Ikertanoa
VIAJES IKERTANOA, para viajeros independientes. Asesoramiento e información para viajes independientes destinado a quien quiere conocer el mundo tal y como es. Asesoramiento integral en tus viajes para que viajes como te gustaría. Si quieres viajar diferente pero te surgen un montón de preguntas, no sabes por dónde empezar a configurar tu viaje, si no estás seguro de qué visitar o dónde dormir y comer, te asesoramos desde antes de empezar el viaje hasta tu regreso. Asesoramiento técnico, cultural y legal para viajes. También podemos organizarte el viaje al completo, desde el inicio hasta tu regreso.